domingo, 3 de enero de 2010

14:20



—Ah... me olvidaba decirte que...
—Dilo.
—... Que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes ni imaginar. Pero esto no se lo diré a nadie. Sobre todo a tí. Deberían torturarme para obligarme a decirlo.
—¿A decir qué?
—Que quiero hacer el amor contigo. No una vez solo, sino cientos de veces. Pero a tí no te lo diré nunca. Solo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo, aquí, delante de tu casa, toda la vida.

5 comentarios:

  1. al leer el texto me ha vuelto a venir la escena de la vida es bella cuando se lo dice,es simplemente genial.

    .-. buf

    :*

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  2. lo bello que es vivir

    ... confesando lo inconfesable

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  3. toda una eternidad estudiando cada uno de sus poros, bonita idea :)

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